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ISBN: 978-84-450-7224-0
(ISBN-10: 84-450-7224-2)
Formato: Libro 4º menor (23x14 cm.)
581 páginas
 

Tapa: Julio Vivas

Texto de contratapa:
Siglo XXI. Durante eones, las tormentas de arena han barrido el estéril y desolado paisaje del planeta rojo. Ahora, en el año 2026, cien colonos, cincuenta mujeres y cincuenta hombres, viajan a Marte para dominar ese clima hostil. Tienen como misión la terraformación de Marte, y como lema: "Si el hombre no se puede adaptar a Marte, hay que adaptar Marte al hombre". Espejos en órbita reflejarán la luz sobre la superficie del planeta. En las capas polares se esparcirá un polvo negro que fundirá el hielo. Y grandes túneles, de kilómetros de profundidad, atravesarán el manto marciano para dar salida a gases calientes. En este escenario épico, habrá amores y amistades y rivalidades, pues algunos lucharán hasta la muerte para evitar que el planeta rojo cambie.

Ha participado en la realización de esta ficha: Arahamar.

 
 
 
marte-rojo-n2274.html
 
Formato: Libro 4º menor (23x14 cm.)
581 páginas
 

Texto de contratapa:
Siglo XXI. Durante eones, las tormentas de arena han barrido el estéril y desolado paisaje del planeta rojo. Ahora, en el año 2026, cien colonos -cincuenta mujeres y cincuenta hombres-, viajan a Marte para dominar ese clima hostil. Tienen como misión la terraformación de Marte y como lema "Si el hombre no se puede adaptar a Marte, hay que adaptar Marte al hombre".

Espejos en órbita reflejarán la luz sobre la superficie del planeta, en las capas polares se esparcirá un polvo negro que fundirá el hielo y grandes túneles, de kilómetros de profundidad, atravesarán el manto marciano para dar salida a gases calientes. En este escenario épico, habrá amistades y rivalidades, pues algunos lucharán hasta la muerte para evitar que el planeta rojo cambie.

"Tengo la impresión de que Kim Stanley Robinson fue uno de los primeros colonos en Marte y que, de algún modo, ha regresado a nuestros días para contarnos la historia. No hay otra explicación para esta brillante novela." City Limits

Kim Stanley Robinson (1952) es uno de los más prolíficos y celebrados autores de ciencia ficción norteamericanos. Especialmente conocido por la Trilogía de Marte, galardonada con los premios Nebula y Hugo y a la que dedicó veinte años de investigación, ha escrito obras como Antartida, Icehenge, Tiempos de arroz y sal y Señales de lluvia, que le han valido otras distinciones, entre ellas, los premios Asimov, John W. Campbell, Locus y World Fantasy Award. Vive en Davis (California).

Opiniones de los usuarios:

Iñaki (de cyberdark.net)
 2001-11-02  17:15:00
Aunque ya hace bastante que leí “Marte Rojo” y “Marte azul”, de Kim Stanley Robinson, voy a comentar estas novelas medio a petición del moderador de este foro. Me temo que aun no he leído esta saga completa, me falta la segunda novela de la trilogía, “Marte verde”, al haberme confundido en su orden en el momento de la compra.

Antes de nada voy a hacer una crítica a la saga, una queja más bien marginal en cuanto a la valoración de la obra y que os puede parecer algo pijotera pero que no deja de ser un problema con su importancia y que se puede hacer extensiva a gran parte de la producción editorial de estos lares. Me parece un abuso por parte de las editoriales que libros que como este, cuestan más de 3000 pesetas, vengan en tapa blanda. Con tapa dura se convierten en libros duraderos más aptos para la relectura, para formar una biblioteca y para compartirlos con los amigos . A lo peor es esto último lo que no les gusta y procuran deliberadamente que los libros duren poco para que la gente no pueda compartirlos y así obligar a comprarlos por narices. Seguramente este imperio de la tapa blanda es un cálculo corto de vista para arañar un margen de cuatro perras en cada libro olvidando que la calidad del producto también tiene su importancia en cualquier negocio. En realidad la ganancia por ejemplar por ponerle tapa blanda en vez de dura tiene que ser bastante reducida porque hemos visto como colecciones baratas de libros, de esas que sacan con los periódicos, vienen en ocasiones con tapas duras manteniendo un precio muy bueno, y también tenemos el ejemplo de los libros del Círculo de Lectores, famosos por su robustez.

Pasamos ya a hablar de aspectos más sustantivos de “Marte rojo”.

“Marte rojo” y “Marte azul” me encantaron y creo que son libros muy recomendables. Entre uno y otro libro hay algunas diferencias importantes. Si bien mantienen por ejemplo la estructura narrativa en primera persona con narradores cambiantes y separaciones entre partes con pequeños ensayos e informes ficticios, recogiendo la exitosa fórmula de las citas de la “Enciclopedia Galáctica” del gran Isaac, el enfoque varía un poco entre una y otra novela. “Marte rojo” se caracteriza por su realismo extremo, en ocasiones produce la extraña sensación de que pese a tratar una temática de ciencia ficción dura, lo que estamos leyendo no es realmente C.F. sino una especie de relato periodístico. Este efecto se consigue mediante unas descripciones minuciosas de las máquinas, que no parecen tener ninguna tecnología exótica que más o menos no exista ya, con lo que se consigue que el entorno tecnológico no produzca extrañeza, y un tratamiento de las relaciones entre los personajes bastante realista, carente de dramatismos efectistas. No hay aquí nada que nos recuerde ni remotamente a unos personajes y relaciones entre ellos como los de “Dune”. Los personajes son gente normal, cada uno con sus excentricidades, como todo hijo de vecino, pero sin rasgos extraordinarios. Son básicamente un grupo de académicos y técnicos, currantes bien capacitados pero de ninguna manera personajes épicos. “Marte rojo” tiene casi más una apariencia de historia de astronautas, al estilo de “Lo que hay que tener” (“Elegidos para la gloria”) que de una historia de C.F. usual.
Gracias a este hiperrealismo se nos presenta un Marte bastante cercano, nos da la sensación de que Marte es realmente un sitio, no una especie de metáfora o una dimensión para la aventura. Un lugar más o menos durillo, tampoco demasiado, donde un grupo de gente tiene que desarrollar su trabajo y afrontar los problemas que este le presenta muchas veces a base de imaginación y decisión, agarrando la caja de herramientas y haciendo algún remiendo con los medios de que disponen, no siempre de manera sofisticada.

Otro rasgo de la saga es el puntillo erudito. Mezcladas con el desarrollo de la novela hay un montón de explicaciones y teorizaciones sobre todo un muestrario de disciplinas variadas: astronáutica, geología (areología), biología, religión, ingeniería genética y de las otras, sociología, ciencia política, psicología, economía, física nuclear y astronómica, etc. A mi personalmente esas partes casi ensayísticas de la novela me gustan mucho, son como tropezones que la hacen más sabrosa, pero lo cierto es que a muchas personas les tira un poco para atrás. Si no tienes curiosidad por esos temas tan variados a lo mejor te resulta un tostón. Creo que esa fue la causa de que el libro se le atragantara a un amigo mío al que se la presté. En todo caso esta exposición enciclopédica de conocimientos deja patente que su autor le debió costar mucho tiempo hacer estas novelas, toda esa labor divulgativa no es algo al alcance de cualquiera.

Las descripciones geológicas a las que antes me he referido, junto con la presencia de árabes en la novela, me han llevado a pensar si hay una curiosa influencia de “Los siete pilares de la sabiduría” de Lawrence de Arabia, donde su autor a veces se tiraba un buen rato describiendo los estratos geológicos que había visto en los barrancos de las montañas arábigas y otras formaciones geológicas. No me extrañaría nada que “Los siete pilares” fuera un libro importante para Robinson.

Todas estas descripciones “areológicas” son bastante impresionantes por su precisión, parece que Robinson se ha tirado varios años viviendo y viajando por Marte. Seguramente no habrían sido posibles si el autor no hubiera trabajado muchos años para la NASA.

El tono de la “Marte rojo”, como antes anunciaba, no es exactamente el mismo que en “Marte azul”. La textura casi de reportaje de la primera novela no se conserva en la tercera, que cambia a un tono en que se hace más hincapié en el desarrollo de los personajes y la exposición de la nueva realidad, con lo que el estilo de la saga se vuelve más colorido, un tono que ya se avanza en un episodio hacia el final de “Marte rojo”.

¿De que trata “Marte rojo”? Creo que se puede trazar en principio tres líneas argumentales principales en el desarrollo de la novela: la colonización y terraformación de Marte, el desarrollo de una nueva sociedad marciana a partir del pequeño núcleo de los primeros cien y el conflicto entre el sistema social marciano y el capitalismo. Este último punto necesita de más explicación. En “Marte rojo”, la naciente sociedad marciana se configura espontáneamente con formas económicas no capitalistas, no llega a nacer la propiedad privada si no más bien una forma de propiedad colectiva, basada en el viejo principio de “de cada uno según su capacidad y a cada uno según su necesidad”. Se nos explica que es lo lógico en una sociedad que nace como una base científica, que al fin y al cabo en una base antártica su pequeña “economía” tampoco es capitalista, es un entorno hostil donde los recursos disponibles se reparten de la forma más equitativa para conseguir el fin de la supervivencia. De esta manera, en las primeras comunidades marcianas los esfuerzos para la obtención de energía, aire, alimentos y objetos de uso se afrontan colectivamente, la propiedad privada no tiene ningún sentido en este contexto.

Según se va desarrollando la sociedad marciana con nuevos aportes de población, el sistema económico sigue por los mismos cauces... hasta que se interesan por Marte las metanacs. “Metanac” es la forma abreviada de “metanacional”, las descendientes de las actuales multinacionales, que se han seguido fusionando y ganando poder hasta eclipsar el poder político de la mayoría de los estados terranos. Ni que decir tiene que de esta manera el principio democrático está muy viciado. Al principio las metanacs no tienen mucho interés por Marte porque los costes de transporte no lo hacen muy interesante económicamente, pero una vez reducidos los costes con la creación de ciertas infraestructuras la cosa cambia. El capitalismo bestial en sus últimas fases de desarrollo, representado por las metanacs intenta apoderarse de Marte y los “marcianos” se encuentran con grandes dificultades para hacerle frente dado su escaso grado de autonomía política.

Lo que aquí se describe es un cambio de fase, tal y como se prevé en la teoría marxista, con lo que el “rojo” de Marte no deja de adquirir otras resonancias. Robinson se cuida mucho de usar, al menos de forma habitual, términos como “socialismo”, seguramente para no herir susceptibilidades de algunos lectores y facilitar el que se lea su libro sin prejuicios. Si usara el término “propiedad colectiva” alguno pensaría: ¿Pero no había demostrado la caída del muro de Berlín que estas cosas no eran más que tonterías?. Cambiando la terminología , como hizo en su día Gramsci, y saltándose la mayor parte de los dogmas marxistas Robinson consigue revitalizar la crítica del capitalismo y un acercamiento libre de prejuicios del lector.

Y esto nos lleva a Seatle. Este libro se hizo antes de la cumbre de Seatle y el nacimiento del movimiento antiglobalización (con ese nombre tan desafortunado), pero está claro que Robinson estaba al tanto de ciertas inquietudes. Cuando leí “Marte rojo” aun no había salido a la luz nada de estas cosas, así que cuando a raíz de los sucesos de Seatle leí en “El País” un artículo sobre ciertos nuevos movimientos de la izquierda norteamericana me sorprendió encontrarme con conceptos que ya había visto en “Marte rojo” y que realmente me habían impactado bastante. Sin ánimo de asustar a lectores conservadores diría que “Marte rojo” es un buen muestrario de ciertas ideas de la nueva izquierda emergente. Esto no quiere decir en absoluto que no sea un libro que puede disfrutar tranquilamente un lector conservador, al igual que un lector progresista puede disfrutar leyendo a Robert Heinlein pese a mantener una actitud crítica , lo cual no supone un gran esfuerzo que desvirtúe el placer de la lectura.

El sistema económico no es la única materia de conflicto político en la nueva sociedad marciana, aparecen desacuerdos entre los colonizadores marcianos en cuanto a si se debe modificar Marte, terraformándolo para hacerlo más habitable, o si por el valor propio de sus características y paisajes se debe conservar tal y como es, todo rojo él. A los partidarios de la terraformación los llaman verdes y a los partidarios de conservar Marte tal cual les llaman rojos, cambiando el significado político que tienen estos términos aquí en el tercer planeta.

Los términos rojos y verdes no son los únicos términos inventados por el autor en esta saga de “Marte rojo”. En general, en la ciencia ficción, los escritores se ven obligados a inventar nuevas palabras para describir nuevas realidades imaginarias que surgen en sus novelas, en ocasiones estos neologismos perduran y son utilizados por otros autores de la ciencia ficción, pasando al acervo de contenidos usuales de la C.F., e incluso pueden pasar al lenguaje común, como la palabra robot. En el caso de “Marte rojo” la terminología nueva más llamativa no es la relativa a las innovaciones tecnológicas descritas sino a procesos y situaciones sociales. Es el caso de términos como accelerando, areofanía, ecopoesis o viríditas, cuyo significado mejor no explicaré porque ni siquiera en la novela son explicadas y estaría falseando el juego semiótico que nos plantea Robinson en su novela. Estas palabras van surgiendo en el habla de los personajes sin una explicación previa, haciendo que el lector se vea repentinamente sorprendido por los cambios en la realidad marciana, en los que se ve repentinamente inmerso, a modo de un “shock del futuro” literario.

Este sistema de no explicar los cambios sino dejar que el lector se vea inmerso en ellos no solo se aplica en “Marte rojo” a esta terminología sino también a los cambios ambientales que va sufriendo (o disfrutando, desde una óptica verde) el planeta Marte. Uno se va dando cuenta de estos cambios por la forma en que afectan a la vida diaria de los personajes.

Antes aludía a la importancia de los personajes. La historia va siendo contada en primera persona por personajes que se van turnando a lo largo de las novelas, algunos repitiendo y otros no. En cada relato de los personajes vamos sumergiéndonos en la psicología de cada uno de ellos, con frecuencia contradictoria y cambiante pero bien diferenciada, hasta que se nos hacen muy familiares. Como el lapso de tiempo descrito es muy amplio forzosamente asistimos a cambios de carácter, a veces muy acusados (lo cual es una diferencia muy grande respecto a los personajes de las novelas de Pérez Reverte, ja ja), pero sin que por ello los personajes pierdan su coherencia. La personalidad e ideas de los personajes narradores condiciona mucho el relato y es habitual que en algunas cuestiones seamos incapaces de adivinar la postura del autor, bien disimulada detrás de la del personaje ¿Que piensa por ejemplo Robinson de la cultura árabe? No me quedo nada clara la cuestión, la actitud hacia los árabes que vemos expuesta es principalmente la de John Boone, uno de los principales personajes, pero vete tu a saber si es coincidente con la de Robinson..

Las personalidades de los primeros 100 colonos se convierten en pilares de la novela que pese a ser complejas acaban adquiriendo cierta consistencia de arquetipos. Con el desarrollo de la saga acaban convirtiéndose casi en referencias mitológicas, a modo de una versión mortal del panteón olímpico, eso sin dejar de ser personalidades claramente humanas, sin más rasgos épicos que los que la cultura de la nueva sociedad marciana acaba proyectando sobre su impronta en la memoria colectiva.

Algo muy significativo en esta novela es que, a diferencia de las novelas que acometen la tarea de describir un futuro cercano escritas en la segunda mitad del siglo XX, esta tiene un tono bastante optimista, pese a describir una serie de problemas muy importantes es un relato esperanzador que nos hace soñar con un futuro mejor. Ya se que a mucha gente esto le resultará decepcionante y preferirá a estas visiones optimistas del futuro las amargas antiutopías, que han gozado de gran prestigio en las últimas décadas. Las antiutopias tienen cierta ventaja sobre las visiones esperanzadas, es un rasgo de la depresión el que provoca cierta engañosa sensación de lucidez en el deprimido, una sensación peligrosa que tiende a prolongar la depresión. Así las imágenes catastróficas del futuro han sido recurrentes en los últimos años, en la literatura de ciencia ficción y aun más en el cine, bastando dar ese toque amargo a una producción de serie B para que tuviera cierta verosimilitud y una pretensión de profundidad. Robinson tiene la valentía de renunciar a este prestigio de las visiones depresivas y nos presenta un futuro complicado pero con una buena carga de esperanza movilizadora, recuperando ese sentido de la maravilla que es uno de los fundamentos clásicos de la ciencia ficción.

Bueno, ya no se me ocurre ningún otro aspecto de “Marte rojo” que deba abordar en este comentario, al menos a este nivel. He procurado no hablar demasiado de aspectos concretos de la novela, para no poder ser acusado de destriparla. Espero que este comentario, que me ha salido más largo de lo que esperaba, anime a alguien a leer esta estupenda novela y sus continuaciones.

Saludos a todos.
Mediorco (de cyberdark.net)
 2002-06-06  10:02:00
Muy muy bueno. A este libro se le podria colocar en la Ciencia Ficcion superrealista. Es absolutamente increible la cantidad de sucesos, detalles y persoajes que hay en el libro. De los tres libros el que más me gusta es Marte Verde, me parece el más interesante.
amandil (de cyberdark.net)
 2002-09-07  02:33:00
Debo ser de los pocos lectores a los que no les guste Marte Rojo. Aún así, intentaré resumir mis motivos: ante todo, quiero comentar que es el único libro de la serie que he leido así que no puedo hablar del resto de la obra de Kim Stanley Robinson. Después de esta aclaración me gustaría hacer incapié en los factores que han determinado mi voto negativo:
1. Las explicaciones sobre distintas materias que nos ofrece el autor. Y no me refiero a cantidad (para eso tengo paciencia) sino a calidad. Pienso que muchas de ellas son erróneas, poco imaginativas y hasta cierto punto anticuadas.
2. Los perfiles psicológicos de los personajes: previsibles, ingenuos y demasiado politizados.
3. La dualidad eeuu-rusia. Por dios que alguien me explique por que no hay personajes de raza asiática o hispana.
4. Guerra Fría en marte: Otro aspecto que hasta me resultó cómico: las máquinas americanas no se estropean, las alemanas sí.
(y mejor no sigo nombrando)
En fin, un compendio publicista de eeuu y de como serán ellos los primeros en colonizar Marte. Eso, desde luego, si China se lo permite.
elucas (de cyberdark.net)
 2002-09-08  22:04:00
Expedición de cien personas para colonizar permanentemente el planeta Marte, y cuya influencia marcará el futuro destino del planeta. Cientificamente impecable, todo lo que se cuenta es posible y .. probable. Basada en planes reales de la NASA para la colonizacion. Y junto a la ciencia, el caos imprevisible de la condunta humana, reproduciendose posturas viciadas supuestamente dejadas atrás: celos, despecho, ansia de poder. De lo mejor, el pequeño discurso emitido por Rusell, emocionante y lleno de sabiduria y vision de futuro. El libro puede subdividirse en dos mitades: la primera con profusiòn de detalles cientificos muy interesantes, y una segunda parte más dedicada al devenir politico, la influencia de la Tierra y la colonización masiva, que hace la lectura más tediosa hasta el punto de aburrir en algunos momentos. Por último se produce la revolución y un final abierto a las posteriores continuaciones. Muy interesante la idea y la descripción del Ascensor Orbital.
skywalkernko (de cyberdark.net)
 2002-09-18  12:32:00
Estamos ante, quizás, la mejor saga de ciencia ficción dura (la científicamente posible) de los últimos años.
Este es el primer libro, y por tanto es el mejor (por la novedad). Como dice en la contraportada, parece que el autor nos cuenta lo que ya ha vivido por la magnífica descripción de los hechos.
El libro lo compré a ciegas ya que me gusta mucho todo lo referente a Marte, y después de llerlo me compré y devoré los dos siguientes.
Describe con gran detalle el proceso de terraformación de Marte, y los cambios políticos que sufren la Tierra y Marte según va aumentando la población del planeta con colonos y originarios del mismo planeta.
Al descubrirse la casi eterna juventud, las distintas generaciones presentes en el planeta tienen formas diferentes de pensar y vivir.
Es un libro entretenido y que no se hace pesado.
Muy recomendable.
Nemes (de cyberdark.net)
 2003-02-20  12:56:00
Es un muy buen libro. ¿Que le impide entrar en la clasificacion de "Gran libro"? Pues a mi parecer las 200 páginas que le sobran. No me molestan las masturbaciones cientificas que se pega el autor pues cogi el libro sabiendo que me encontraria (ademas, el tema de la colonizacion de marte me fascina)me molesta toda la paja innecesaria , las descripciones pormenorizadas y repetidas de los paisajes marcianos , el que una vez explicada como funciona una mina de prospeccion no hace falta que me lo vuelvas a explicar tres veces, en resumen , el querer hacer un ladrillo cuando podía hacerse una gran novela.
Punto a favor : patra ser hard esta muy bien escrito
Daishi (de cyberdark.net)
 2003-02-21  05:00:00
En mi opinión Marte Rojo y sus siguientes libros Marte Verde y Marte Azul es decir la obra en conjunto, es un plagio descarado a la obra de Clarke sobre Marte o por ejemplo el ascensor espacial.
Un voto negativo.
kolden (de cyberdark.net)
 2003-04-21  00:42:00
Junto con sus dos continuaciones, es absolutamente lo mejor que he leido sobre la colonización de Marte. Es fascinante la manera en la que el autor te va introduciendo en la trama. Aborda numerosos campos científicos, todos ellos tratados con rigurosidad, y lo adereza todo con las múltiples y variadas relacciones entre los tripulantes (si bien es cierto que después del tratamiento de longevidad pierden un poco de interés). Hasta ahí todo correcto. Ahora bien, para mi hay muchas cosas que sobran en la trilogía. Primero: a mi se me hicieron interminables las descripciones de la geografía marciana. Al principio se hacían muy interesantes, porque, precisamente, eso era lo que me atraía del libro, el transportarme a Marte. Después, simplemente me aburrían, y tardaba en leer 10 hojas más de tres o cuatro días. Segundo: en algunos campos, como la geología, volvía a caer en el error de destripar cada paisaje marciano desde diversos ángulos, cuando el lector ya estaba bien situado. Describir algo que ya ha sido descrito es una perdida de tiempo, sobre todo cuando no se añade mucho nuevo. Finalmente, ese contrapeso hizo que el último libro de la trilogía se hiciese larguísimo (ya por si solo lo es) y que mi impresión final bajase un poco. Pese a todo, un chapeau! al autor por lograr mezclar la rigurosidad científica con la originalidad, y también por vislumbrar de manera magnífica un posible futuro.
Nerull (de cyberdark.net)
 2003-05-19  21:44:00
Tengo el libro y esta bastante bien, te introduce en la colonizacion de marte , con temas cientificos y todo es o, dicen que en este libro se basa la pelicula Desafio Total, y no se que opinar al respecto.
Trantor (de cyberdark.net)
 2003-07-24  15:33:00
La mejor saga de libros que jamas he leido. Los tre libros mantienen un nivel realmente excepcional.
Hay gente que critica la narrativa del autor como "Corta-pega". A mi me gusta el hecho de que en cada capítulo se hable de un aspecto de la ciencia. Es realmente la forma de abordar una aventura como la colonización de Marte. Obviamente no a todo el mundo le gustará. Si has leido el primero, y no te ha gustado, no sigas. Aunque según mi opinión es que es libro de obligada lectura.
Lo mejor que puedo decir del libro es que Kim Stanley Robinson es que con una máquina del tiempo ha estado presente en la colonización y lo está narrando tal y como lo vivió.
Tertulio (de cyberdark.net)
 2003-10-17  18:38:00
Es un libro dinámico tanto por la forma en que está distribuido el protagonismo como por la amplitud de los temas que trata: hay numerosos protagonistas, cada uno con su punto de vista y enfoque particular ante las situaciones que tienen que afrontar tanto individual como colectivamente, y por lo que respecta a la temática, la novela es amplia, teniendo desde explicaciones típicas de revista de divulgación científica hasta relaciones interpersonales (sin llegar, afortunadamente, a sobrecargar el libro), pasando por política, economía y alguna que otra nota de historia.
El autor tiene conocimientos y razonamientos suficientes como para enfrentar los puntos de vista opuestos de distintos personajes y hacer que el lector tome parte alternativamente por unos y otros a medida que los va exponiendo, siendo esto una muestra de la complejidad de los temas tratados, e indirectamente del buen hacer del autor por la amplitud de conocimientos que despliega y la forma en que los entrelaza.
Como punto en contra, le sobran páginas de descripción de paisajes en viajes.
Lo mejor sin duda es la forma en que describe los problemas técnicos que plantearía una colonización de Marte y las soluciones propuestas: parece estar leyendo las memorias de alguien que ha estado allí, ha vivido todas esas dificultades y ha trabajado para resolverlas.
Totalmente recomendable.
umbriel (de cyberdark.net)
 2003-11-19  13:30:00
La descripcion de la sociedad, la "historia" de Marte (A lo largo de toda la saga) es sencillamente, perfecta. Todos los personajes son descritos con una perfección increible, totalmente creibles (Joder, casi me convence de hacerme"rojo"). Quizas el tercero (Marte Azul) sea el ma flojito. Pero aun asi hay momentos en los que se te hace imposible soltar el libro.
Una gran, grandisima lectura. Y se aprende mucho.
Yen_lo (de cyberdark.net)
 2004-01-06  17:27:00
No pude terminarlo. El libro al principio te engancha con la llegada a Marte de los 100 y como conviven en un espacio cerrado.
Pero con el paso de las paginas el autor se mete demasiado en el terreno cientifico para terminar (a mi entender) en el aburrimiento del lector.
despi (de cyberdark.net)
 2004-01-30  00:36:00
Buen libro de un autor que ahora se debe estar forrando con "Tiempos de Arroz y Sal".

El viaje en la nave y la admiración por los que van en ella, me recordó al Gran hermano de Tele5. Afortunadamente este libro se escribió mucho antes.
xuanxu (de cyberdark.net)
 2004-02-03  14:14:00
Un libro Magnifico, así, con mayusculas. Ciencia ficción de la buena. Unos personajes elaborados en una historia muy interesante contada de manera casi hiper realista, si no fuera porque habla de otro planeta :)
Tanto el argumento como los detalles científicos están muy cuidados.
Se nota el trabajo de elaboración y de documentación llevado a cabo por el autor.
Y lo mejor de todo es que al acabar, puede uno seguir con "Marte Verde" y "Marte Azul" que no desmerecen a este y que forman una trilogía imprescindible.
quietman (de cyberdark.net)
 2004-03-15  17:25:00
Creo que los tres libros tienen un estilo muy parecido, por lo que los comento todos juntos.
Hasta ahora todos los libros de este autor me producen dos sensaciones:
Unos capítulos me resultan entrenidísimos y me los leo en un suspiro, y otros me resultan largos y empalagosos y tardo una eternidad en leerlos.
Aparte de ese comentario personal, me parece que el libro es una gran descripción de cómo sería la la colonización y terraformación de un planeta, con ideas que ya había leido en otros sitios y otras que jamás había imaginado.

Resumiendo, un buen libro de ciencia ficción aunque a veces resulta aburrido
Iro Solo (de cyberdark.net)
 2004-07-23  23:05:00
He aquí la gran epopeya del siglo XXI.
En la trilogía de Marte se nos describe como será el comienzo del siguiente paso en la evolución de nuestra civilización:
La exploración y colonización del Sistema Solar.
Estamos ante una obra atípica dentro de la CF, tan atípica que llega a no parecer CF ya que las descripciones son de tal realismo y verosimilitud que más bien parece la narración de una historia ya acontecida.
Calificarla como hard es quedarse corto y todo aquel que no disfrute y esté familiarizado con las ciencias del espacio, casi seguo que tirará la toalla antes de la página 100.
Para mi es excepcional, por que añoro lo que me está contando, por que deseo que la humanidad deje de estar confinada a un sólo planeta... quienes no sientan lo mismo, que no lean esta historia pues no va con ellos.
potato (de cyberdark.net)
 2004-09-03  14:18:00
Este es un libro de gran complejidad, por la enorme cantidad de información que tiene y en parte por la forma de exponerla, que se hace por lo general amena, pero que en ocasiones resulta difícil de entender.

Se nos presenta la historia del intento de colonización de Marte, por parte de "Los primeros Cien" y lo que sucede a lo largo de varios años marcianos (el doble de largos que los terrestres).

No voy a poner ningún spoiler, solo es importante resaltar la grandísima variedad de temas tratados por el autor, que van desde la política a la biología pasando por la meterología, las ciencias sociales... un verdadero logro.
pacotzin (de cyberdark.net)
 2005-02-10  21:49:00
El proyecto de narrar una hipotetica - pero probable - colonización de Marte, es de entrada bastante ambicioso. Y, por lo menos en esta primera parte, el proyecto se cumple a medias: es lógico que entre tantas historias algunas quedarían mejor contadas que otras.
Se agradece la intención de reflexionar sobre los problemas de una explotación irracional de la naturaleza, pero se nota que es norteamericano y todo queda en un conflicto de personalidades (o de egos), eso y la cursi idea de la mezcla de diferentes culturas es lo menos logrado de la novela.