La otra isla del doctor Moreau

Moreau's Other Island

Brian W. Aldiss Brian W. Aldiss

La otra isla del doctor Moreau La otra isla del doctor Moreau

Ciencia Ficción

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63
 
 
ISBN: 978-84-350-0426-8
(ISBN-10: 84-350-0426-0)
Formato: Libro 8º (18x11 cm.)
176 páginas
 

Tapa: Julio Vivas

Texto de contratapa:
En los primeros momentos de la guerra de 1996, una cápsula del espacio es saboteada cuando regresa de la luna, matando a una persona y dejando a otras tres a la deriva en una balsa en medio del Pacífico. Sólo uno de ellos -Shaw- sobrevive y alcanza a ver los acantilados de una isla dominados por una letra enorme: M. La apariencia de los habitantes de esta isla sorprende a Shaw: aunque humanos, hay en ellos algo de incomprensiblemente bestial. El genio siniestro responsable de esos híbridos es Mortimer Dart, una víctima de la talidomida fascinada por las deformidades humanas y que ha llevado a cabo una serie de experimentos que duplican los del legendario doctor Moreau de H. G. Wells.

Ha participado en la realización de esta ficha: Marq

 
 
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ISBN: 978-84-350-2077-0
(ISBN-10: 84-350-2077-0)
Formato: Libro
282 páginas
 

Tapa: Jordi Sàbat

Texto de contratapa:
En los primeros momentos de la guerra de 1996, una cápsula del espacio es saboteada cuando regresa de la luna, matando a una persona y dejando a otras tres a la deriva en una balsa en medio del Pacífico. Sólo uno de ellos -Shaw- sobrevive y alcanza a ver los acantilados de una isla dominados por una letra enorme: M. La apariencia de los habitantes de esta isla sorprende a Shaw: aunque humanos, hay en ellos algo de incomprensiblemente bestial. El genio siniestro responsable de esos híbridos es Mortimer Dart, una víctima de la talidomida fascinada por las deformidades humanas y que ha llevado a cabo una serie de experimentos que duplican los del legendario doctor Moreau de H. G. Wells.

Opiniones de los usuarios:

MrMachen (de cyberdark.net)
 2003-05-22  13:00:00
Tal vez no deba hacer la crítica de un autor al que estoy mal predipuesto. Ni los amigos aficionados a la ciencia-ficción que conozco ni yo podríamos pertenecer al club de admiradores de Aldiss. De todos modos intento ser objetivo. Lo intento, de verás...
El libro, como tantas otros de Aldiss, le debe la vida a Wells. Pero este hijo le ha salido enfermo al maestro. Y es que enmendarle la plana a H. G. Wells no puede resultar un buen negocio. El señor Aldiss escribe fluido, redacta con algo más que corrección y buen hacer pero el resultado es solo eso, pulcro. Le falta el alma, la inventiva y el carácter de su maestro. Los personajes animalescos de esta historia no me provocan la más mínima empatía, las aventuras que vive el protagonista no me alcanzan la emoción, la otra isla del doctor Moreau no me importa un pimiento, la verdad...
Hay algunas creaciones del escritor que sí me parecen muy imaginativas, casi tanto como aquellos bichos Lovecraftianos de "El árbol de saliva". Me refiero a ciertos bichos enanos pero muy inteligentes que aparecen casi al final de la narración.
Y es que a Brian Aldiss no le falta inventiva. Si escribiese con un poco más de gas... Si se creyese un poco lo que nos cuenta...
¡Si me creyese, aunque fuese por unos segundos(suspensión de la incredulidad que se dice) lo que cuenta!
Elvira (de cyberdark.net)
 2004-03-03  10:50:00
Qué decepción de libro. No sé si será por el morbo o qué, pero estos libros que tratan sobre experimentos genéticos me llaman mucho la atención, pero en este caso concreto me he sentido engañada.
No sé, esperaba otra cosa. Más que ciencia ficción me ha parecido una especie de crítica a la polítca (al menos es la interpretación que yo le he dado)
Es el libro más aburrido que he leído en mucho tiempo.

Llosef (de cyberdark.net)
 2004-06-22  10:52:00
Una novela muy entretenida, una continuación más que digna de la obra de Wells. Carece de su grandeza, de su altura filosófica, de su fuerza narrativa arrolladora y subversiva, pero no deja de resultar simpática. Y es que, claro, cualquier comparación con el original deja mordiendo el polvo esta secuela (que quizá habría que considerar más bien como una reelaboración). Pero Aldiss narra con cierta convicción y pulso y al menos no resulta molesta.

Las anécdotas de la trama varían, el componente sexual es más fuerte aquí (pero tampoco nada que no se reflejara ya, y mejor, en la fascinante película de Erle C. Kenton, rodada en el año 1932, "La isla de las almas perdidas"), pero lo esencial, la fábula sobre el bestial comportamiento, sobre ese animal que encerramos en nuestro interior, ya estaba expuesta en el original de Wells de forma magistral. En este aspecto, Aldiss sólo acumula pequeñas notas a pie de página de la filosofía primitiva y profunda de Wells.

Si se encara su lectura como un complemento a "La isla del Dr. Moreau", como un divertimento curioso, tampoco tiene por qué decepcionar esta obrita a todas luces menor.